EMPRESA MIMADA , FAMILIA COHESIONADA

EMPRESA MIMADA , FAMILIA COHESIONADA

Queridos emprendedores y familias empresarias,

Con motivo del desarrollo de la V Edición del Programa en Gobierno y Dirección de la Empresa Familiar, organizado conjuntamente por Instituto de Empresa Familiar (IEF), IE Business School con apoyo de Banco Santander e EY  y que tengo el honor de dirigir, tuvimos recientemente la oportunidad de compartir comida coloquio con Alfonso Solans.

Alfonso es uno de los grandes empresarios familiares de España, comprometido con su tierra zaragozana y con la sociedad civil. Según propia confesión su edad es pareja a la firma que preside, Pikolin.

Pikolin es la empresa líder en descanso de España y segunda de Europa, y acaba de inaugurar unas nuevas e impresionantes instalaciones en el término municipal de Zaragoza, como no podía ser menos.

Escuchar a Alfonso Solans es una delicia. Aparte de su natural simpatía, humildad y generosidad, destila esa grandeza de quien ha hecho ya mucho pero sigue teniendo el brillo en los ojos cuando habla de su empresa y de su familia. Pura pasión emprendedora.

El otro día nos dejó muchas lecciones que aprender. Las sintetizo en una perla que entrecomillo para dejar constancia de su autoría “Empresa mimada, familia cohesionada”.

Una recomendación inteligente para quien ya vivió una transición de la generación de su padre y que ahora impulsa el traspaso a la nueva generación compuesta por sus dos hijos. Situaciones nada fáciles como está suficientemente evidenciado.

En el ecosistema familia/empresa la buena marcha de la empresa es un rotundo factor de equilibrio. Por eso en las decisiones empresariales, por lo general, mejor que la prioridad venga marcada por el tamiz de la competitividad. Es el mejor garante para cumplir el objetivo de crecimiento sostenido y rentable de los negocios que abrazan las familias empresarias. Siempre dije que agregando ceros a la derecha todo se va a poder gestionar más fácilmente en el complejo entramado de una familia empresaria.

Detrás de esta línea de pensamiento aparece la natural evolución del rol de la familia. Si las cosas han funcionado bien, los negocios prosperan y se generan recursos, lo natural es que la familia vaya migrando hacia posiciones más estratégicas. Para la operación es más fácil reclutar talento ajeno. Por supuesto que la altura de miras resulta vital a fin de sobrellevar la natural compartición del poder que conllevan estos procesos de institucionalización. La familia entonces puede concentrase en abordar sus responsabilidades inexcusables de negocio: construir una visión y unos valores compartidos, definir las métricas que permitan hacer realidad la visión y asegurar que la empresa cuenta con los recursos necesarios para desplegar las estrategias a satisfacción.

En definitiva, no hay mejor lección que escuchar y aprender de grandes empresarios familiares como Alfonso Solans.

Hasta pronto. No dejes de esforzarte por ser muy feliz que, al final del día, es lo más importante para ti y los que te rodean.

 

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